¡Medley es gratis ahora mismo!Crear mi álbum

Fotos de boda

Tu fotógrafo vio una boda. Tus invitados vieron cien.

Los votos desde la tercera fila, la abuela secándose los ojos, los dos primos partiéndose de risa durante el discurso: nadie cobró por capturar eso, y es justo lo que volverás a mirar dentro de diez años. Existe. Solo que está repartido por cien móviles.

Medley lo reúne en un álbum común. Tus invitados escanean un código QR en la mesa, dan un nombre y suben sus fotos. Sin aplicación que instalar, sin cuenta que crear, sin nada que recordar a la una de la madrugada.

De la invitación a la mañana siguiente.

1

Antes del día

Crea el álbum en dos minutos, mete su enlace en la invitación e imprime el cartel con el código QR para las mesas. Está listo antes de que llegue nadie.

2

El día de la boda

Cada cual escanea, da su nombre y sube: la ceremonia, el cóctel, los discursos, la pista de baile. Nada que instalar, en cualquier móvil.

3

La mañana siguiente

Descargas el álbum entero de una vez, en calidad original, y tus invitados conservan el mismo enlace para mirar y llevarse lo que quieran.

Por qué un álbum común gana a todos los apaños

Cada pareja prueba una de las mismas cuatro cosas, y todas pierden una parte del día. No es culpa de nadie: cada herramienta se hizo para otra cosa.

El grupo de mensajería destroza la imagen

Una aplicación de mensajería está hecha para enviar una foto deprisa, así que la comprime: lo que llega son unos cientos de kilobytes, imposibles de imprimir y de ampliar. Medley conserva el archivo que tu invitado disparó de verdad, vídeo incluido, y te lo devuelve tal cual.

Los enlaces de transferencia caducan

Un servicio de transferencia es una tubería, no una memoria. Su enlace muere a los pocos días, la tía que estaba de viaje esa semana no encuentra nada al otro lado, y hay que empezar de cero. Un álbum tiene una dirección, y se queda.

El álbum compartido en la nube pide una cuenta

La mitad de la sala no tiene la cuenta que hace falta, y nadie se crea una en la pista de baile. Aquí el enlace es la llave: quien lo tiene entra, y basta un nombre para firmar tus fotos y conservar el derecho a borrarlas.

Nadie tiene que perseguir a nadie

El final clásico es un mensaje tres semanas después, dos veces, y un primo que nunca contesta. Con un álbum, las fotos ya están en el mismo sitio antes de que vuelvas del viaje de novios, y quien se quedó sin batería sube las suyas de camino a casa desde el mismo enlace. El libro de firmas añade las palabras detrás de ese mismo código QR: unas líneas, un mensaje de voz o un vídeo corto, sin hacer circular un micrófono.

¿Y el día de la boda?

Un álbum de boda no es solo un sitio donde recoger. Es algo que los invitados hacen juntos, durante la fiesta.

La noche proyectada en directo

Las fotos aparecen en una pantalla o un proyector a medida que se suben, y ver la tuya asomar da ganas de subir otras tres. Un código QR en el cartel, una pestaña del navegador en el televisor del sitio: ese es todo el montaje.

Todo se descarga de una vez

El álbum completo vuelve en un solo archivo, en calidad original: sin clasificar, sin perseguir a nadie, sin enlaces que mueren en una semana. Los invitados conservan la misma dirección, y se llevan solo lo que quieren.

Gratis, ahora mismo

Medley está en fase de prueba: fotos y vídeos ilimitados, en calidad original, con presentación En directo incluida, y sin ningún pago. El álbum se conserva al menos hasta el 31 de diciembre de 2026. El detalle está en la página de precios.

Las fotos de tu boda se quedan en la UE

Acceso solo por enlace, alojamiento en la Unión Europea con OVH y conformidad con el RGPD, sin reconocimiento facial ni publicidad. Cada invitado puede retirar lo que subió, y tú puedes retirar cualquier contenido.

Preguntas frecuentes

¿Los invitados tienen que instalar algo?
No. Escanear el código QR abre el álbum en el navegador del móvil, y ahí ocurre todo: subir, mirar, descargar. Sin tienda de aplicaciones, sin cuenta, sin contraseña. Basta un nombre, y es lo que da a cada invitado el derecho a retirar sus propias fotos.
¿Y si en la finca no hay cobertura?
Pasa en la mitad de las fincas de campo. Los invitados conservan sus fotos y las suben de camino a casa, o a la mañana siguiente, desde el mismo enlace: se colocan junto a las demás, en su sitio dentro del día. No hay que hacer nada esa noche.
¿Se pueden guardar vídeos y no solo fotos?
Sí, y enteros: la entrada, el primer baile, el discurso que se alargó. Los vídeos se suben y se reproducen sin límite arbitrario de duración, y se descargan en la calidad en que se grabaron.
¿Quién puede ver el álbum?
Solo quien tenga el enlace. No aparece en ninguna lista, no se indexa, y no hay un directorio de usuarios donde buscarlo. Puedes cerrar el álbum cuando quieras, y retirar tú mismo cualquier contenido.

Un código QR en las mesas, y el día entero vuelve.

Dos minutos para crear el álbum, y nadie a quien perseguir.

Crear un álbum
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